La personalización del sector: un vistazo a la figura del ‘personal shopper’ inmobiliario

La personalización del sector: un vistazo a la figura del ‘personal shopper’ inmobiliario
31 enero, 2018 Betterplace
In Casos
Un maniquí como metáfora del trabajo del personal shopper inmobiliario, que realiza un trabajo a la medida de sus clientes.

Exigimos servicios personalizados en casi todos los ámbitos de nuestra vida. También, a la hora de encontrar una vivienda que cumpla con nuestros requisitos y se adapte, como un guante, a nuestras necesidades. Para cubrir esta demanda creciente nace la figura del personal shopper que, desde 2010, aporta otra perspectiva al negocio inmobiliario en nuestro país.

Cada vez que hacemos una compra online y nos sugieren productos afines a nuestros gustos, sentimos que nos conocen, que nos ponen las cosas fáciles. Igual que cuando visualizamos contenido audiovisual y se nos muestran títulos que encajan con lo que solemos consumir. O cuando los portales de viajes nos ofrecen destinos que aún no hemos visitado pero que tenemos en el radar. De la misma forma, nos gusta que nos llamen por nuestro nombre y apellidos, que las comunicaciones comerciales que recibimos estén segmentadas y no sean masivas, y que nos traten como seres únicos no intercambiables.

La personalización es una demanda manifiesta a todos los niveles. En el plano personal pero también en el profesional. De ahí, la sofisticación de un ecosistema digital que ha abandonado las mecánicas genéricas para ubicar al individuo en el centro de la estrategia y al frente de los mensajes. Esta personalización ha permeado también en las dinámicas tradicionales y las relaciones cara a cara, provocando el nacimiento natural de nuevas figuras profesionales cuyo foco es el cliente.

La importancia de la personalización en el proceso de trabajo de un personal shopper inmobiliario.

En este contexto, surge el personal shopper inmobiliario. Un concepto de origen anglosajón que ha ido adquiriendo una relevancia cada vez mayor desde que aterrizara en España allá por 2010 de la mano de Somrie —la primera empresa de agentes del comprador acreditada por las asociaciones americanas The National Association Realtor (NAR) y The Agent Buyer Representative (ABR)—; hoy, Property Buyers by Somrie. ¿Qué caracteriza a un personal shopper? Que su único cliente es el comprador. El rol de este tipo de profesionales pasa por centrar todos sus esfuerzos en la defensa de los intereses de las personas o empresas a las que representan, acompañándolas a lo largo de todo el ciclo de compra en un ejercicio de absoluta personalización del servicio.

De la búsqueda al cierre

Los personal shoppers no cuentan con una cartera de inmuebles porque el proceso es prácticamente a la inversa: se inicia con la petición del cliente. El comprador especifica el tipo de piso o casa que busca, el entorno en el que le gustaría que se ubicara, el presupuesto con el que cuenta y todas las características o detalles susceptibles de ser contemplados. Ahí empieza la labor del personal shopper, cuyo trabajo es encontrar exactamente lo que su cliente busca, representándole durante todo el proceso. En primer lugar, descartará todas las opciones que no cumplan con esos requisitos. De entre los resultados que arroje esa primera búsqueda hará una selección y, a continuación, estudiará y visitará los inmuebles, negociará su precio y asesorará al comprador en la toma de decisiones.

El proceso de trabajo de un personal shopper tiene una base muy importante de análisis para cumplir con esa personalización.

El valor del servicio radica en conocer esas necesidades específicas para, sin pervertirlas y como quien confecciona un traje a medida, identificar un producto que las cubra. En este proceso tan cualitativo, la labor de análisis e investigación adquiere una importancia determinante. Así, el tiempo es, más que nunca, dinero.

El papel de Betterplace a lo largo del ciclo de compra

La tecnología de Betterplace puede ayudar significativamente en esta labor de rastreo, descarte, selección y cierre en tres niveles complementarios. Primero, en el proceso de identificación de zonas. Una herramienta de Big Data que bebe de tal cantidad de fuentes de información permite responder a preguntas complejas de forma muy ágil. Conociendo las variables a tener en cuenta, la aplicación filtra sobre el terreno hasta aterrizar en áreas que, por su idiosincrasia, merece la pena estudiar. Betterplace también facilita notablemente la labor del profesional inmobiliario en la selección de inmuebles aptos, ya que teniendo una serie de zonas correctamente trazadas, este puede acceder a toda la oferta inmobiliaria y localizar aquellas que cumplan con los criterios prefijados. Esta funcionalidad, al aglutinar información actualizada diariamente, supone un ahorro significativo de tiempo y dinero. Por último, de cara a proveer al cliente de una información contrastada y de valor, Betterplace permite generar completos informes inmobiliarios que incluyen información tan relevante como la rentabilidad media de la zona, la evolución de los precios o el margen de negociación. Datos, todos ellos, de gran utilidad, para ayudar en la toma de decisiones y para brindar ese servicio exclusivo y personalizado que va en el ADN del personal shopper.

¿Y tú? ¿También crees que la personalización es el futuro del sector servicios?

Dos personas cierran un acuerdo gracias al servicio del personal shopper

 

¿Te ha gustado este post? ¡Pues no te pierdas ninguno!

Suscríbete a nuestra newsletter y recibe una notificación cuando publiquemos un nuevo post.