Todos los caminos llevan a… una buena valoración

Todos los caminos llevan a… una buena valoración
12 septiembre, 2018 Betterplace
In Casos
Valoración con Betterplace: todos los caminos llevan a ella.

Repasamos el proceso de valoración de Betterplace, donde tus decisiones son importantes. Dispón de alternativas para ubicar la vivienda, selecciona manualmente los testigos y pon en valor tu conocimiento del sector. Tomes la vía que tomes, al final llegarás a tu destino.

Nos encanta tener opciones. Alternativas que, aunque desemboquen en lugares similares nos permitan trazar caminos sinuosos, excitantes y, sobre todo, propios, elegidos. Al mismo tiempo, defendemos la simplicidad; la comodidad del trayecto, la lógica. Queremos elegir, sí, pero sin que nos compliquen la vida. Porque el fin es llegar al objetivo, por supuesto, pero mejor si es pronto y, como dice la canción, a mi manera.

El módulo de valoración de Betterplace está concebido para arrojar luz sobre una de las tareas más complejas y, por ello, importantes del profesional inmobiliario: la estimación de los precios de los inmuebles. Para hacerlo ofrece un camino ágil y al mismo tiempo completo, donde tienen cabida el conocimiento y la experiencia del agente. En sus manos estará decidir si quiere valorar en dos clics o si prefiere ir cualificando ese proceso hasta acceder a la cifra final.

¿Cómo identificar la vivienda?

En algunas ocasiones para identificar la vivienda que vas a valorar únicamente tendrás que introducir su dirección. Completarás los campos y Betterplace te irá sugiriendo de forma inteligente las opciones que tienes en cada campo desplegable para que, sencillamente, hagas clics hasta encontrar, en el paso siguiente, la vivienda perfectamente ubicada.

Betterplace te permite valorar por dirección si la conoces. Solo tienes que completar los campos desplegables.

  • Pros: si conoces la dirección completa te permitirá localizar el inmueble en poco tiempo y sin margen de error.
  • Contras: en algunos casos, aunque no es lo común, grandes urbanizaciones o parcelas con muchas viviendas no aparecen catastradas de manera idéntica a su dirección postal. Esto te puede generar dificultades a la hora de identificar esa vivienda por dirección ya que la herramienta no te arrojará los mismos números de portales o pisos que a ti te constan. Pero esto no es un callejón sin salida. Tienes otras alternativas.

Opción cómoda y rápida donde las haya es la introducción de la referencia catastral. Este dato viene a ser el DNI del inmueble y consta de 20 caracteres: los siete primeros identifican la finca o parcela; los siete siguientes indican la hoja de plano donde se ubica; los cuatro posteriores, el inmueble dentro de la finca, y, por último, los dos caracteres de control certifican que todo lo anterior sea correcto.

  • Pros: si conoces la referencia, introdúcela, justo después de la provincia y el inmueble se localizará en el mapa.
  • Contras: no siempre dispondrás de este número. Puedes pedírselo al cliente cuya vivienda vas a valorar o incluso acceder a la sede del catastro para tratar de localizarlo. De cualquier manera, no te preocupes si no localizas el código en cuestión porque todavía tienes una tercera vía para encontrar ese inmueble que quieres valorar.

Valorar por referencia catastral es una segunda vía muy útil para identificar el inmueble en el mapa.

La opción mapa te permite activar bien el catastro de color, bien el catastro transparente. Ambos te van a ofrecer lo mismo: la distribución en parcelas o bloques del área sobre el que estés trabajando. La forma de proceder, a continuación, es sencilla. Si conoces la ubicación de esa parcela harás clic sobre ella y se desplegarán todos los inmuebles que en ella figuran, con su dirección completa así como con su referencia catastral.

  • Pros: si estás al tanto del emplazamiento de la vivienda quizá sea la manera más rápida, cómoda e intuitiva de ubicarla.
  • Contras: has de saber dónde se sitúa el inmueble para identificar el bloque visualmente o, al menos, saber en qué zona para poder ir navegando dinámicamente sobre las parcelas hasta dar con él. Una vez encontrado, el proceso de valoración continúa de igual forma en los tres casos.

¿Cómo elegir el área de toma de los testigos?

Betterplace, una vez ubicada la vivienda, traza en torno a ella un área de estudio automática con un número mínimo de testigos que resultan óptimos para la valoración —previa discriminación por tipo de vivienda y rango de superficie—. Esta puede ser una vía interesante por la que seguir, sobre todo teniendo en cuenta que te permite modificar el radio de esa zona de estudio para que albergue más o menos testigos.

Sin embargo, existe una segunda opción muy interesante para aquellos agentes que previamente han trazado, analizado y monitorizado sus zonas. Para ellos quizá sea más lógico realizar la toma de testigo de dentro de esas áreas creadas. Al fin y al cabo, las consultan diariamente y conocen en profundidad su comportamiento.

¿Y los testigos?

Seleccionado el área de estudio —bien automático, bien previamente creado e identificado como zona—el usuario tiene la posibilidad de hacer una selección minuciosa de los testigos, excluyendo de la lista aquellos cuyas características no encajen con el inmueble analizado e incluyendo los que sí. Una vez elegidos los testigos que conformarán la muestra, es momento de valorar, aunque siempre se puede regresar a esta fase del proceso para realizar ajustes adicionales.

La valoración de Betterplace permite hacer una selección manual de los testigos.

Variables subjetivas: ¿tienen cabida?

Por último, antes de la generación del informe de valoración para presentar al cliente o potencial cliente, tienes la posibilidad de introducir manualmente todas aquellas variables que según tu propio criterio condicionan el precio del inmueble. Aquí entra en juego tu conocimiento ya no solo del sector sino de la zona y de la propia vivienda si la has llegado a visitar. Betterplace te permite incluir cantidades en euros, tanto en positivo como en negativo, relativas a factores como la orientación, el estado de conservación, etc. Cuestiones demasiado sensibles como para ser sometidas a criterios prefijados. No obstante, si no existe a tu juicio ningún elemento que modifique significativamente la cifra final, puedes ahorrarte este último paso.

En este momento ya podrías generar el informe de valoración de la vivienda y, así, finalizar el proceso. Para llegar hasta aquí has tenido que tomar decisiones por el camino: algunas de ellas te presentaban una solución a una vía sin salida (ej. “no tengo la referencia catastral pero sí se el bloque en que se ubica”); otras te permitían decidir entre la automatización o el trabajo manual (ej. “he dedicado un tiempo significativo a dibujar y guardar mi zona, así que prefiero que los testigos se tomen de ella”); y las había encaminadas a tomar en consideración tu propia experiencia profesional (ej. “el estado de conservación de este inmueble no es óptimo, requeriría una reforma por un valor estimado de 20.000 euros”).

Con ello, queda claro: todos los caminos y variantes desembocan un completo informe de valoración que excederá las expectativas de tu cliente. En el sector inmobiliario esa valoración es nuestra Roma.

Finalmente, genera informes de valoración que te permitan cerrar una captación en exclusiva.

 

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